¿Estás realmente pagando el precio?

¿Y tal vez lo primero que pensamos es, el precio de qué?…

Precio de algo con lo que pagaríamos con efectivo me imagino, pero, en esta ocasión no hablamos exactamente de dinero… Hablamos del precio de nuestros deseos, sueños y metas, lo que decimos que queremos y anhelamos en nuestras vidas o por lo menos en algún momento de ellas.

Puede que en su entorno alguna vez haya escuchado frases como ¿A qué se dedicará ese señor de la moto grande que tal vez cuesta millones? O ¿A qué se dedica esa joven que llega a su trabajo conduciendo su camioneta?, consiguiente a esto, en muchos casos la siguiente pregunta o pensamiento es de comparación ¿Y yo por que no lo tengo? -y yo andando en ¡transporte publico! Y no hay nada de malo en preguntárselo, ni en estar andando en transporte publico ni mucho menos, por el contrario es muy bueno hacerse esta pregunta o alguna similar, pero, en lo que podemos estar fallando es en la respuesta que muchas veces no es sincera e incluso en nuestra cultura que se acostumbra encasillar este tipo de personas con una intención o una imagen ilegal o incorrecta como por ejemplo: ‘La familia debe tener plata y le da todo, hijo de papi y mami’, ‘Debe tener un suggar daddy que le gasta todo’.

Por experiencia propia cuando se tiene la oportunidad de conocer este tipo de personas en una gran cantidad de casos es todo lo contrario a lo que se suele pensar de primerazo, pues generalmente resultan ser personas honestas, comprometidas y enfocadas en sus objetivos y más que todo bastante disciplinadas, pagan el precio. ¿A qué voy con esto? Muchos de nosotros hemos estado o estamos “estancados” en algo que queremos lograr u obtener, hace ya un tiempo sea mucho o poco, y cuando lo vemos en alguien más, en algunas ocasiones nos mentimos diciéndonos que aquel o aquella persona lo ha obtenido de mala manera o sin ningún mérito.

Esto para justificar, el que nosotros, que tanto lo hemos deseado, aún no lo tenemos… Es un ¡pañito de agua tibia!. El no tener esto, aplazar esta meta o logro cada vez más y más tiempo con justificaciones a veces muy vagas, esperando tiempos mejores, así poco a poco se nos van meses y hasta años y esto va creando un cumulo de frustración en nosotros y malas emociones que solo van a dañar nuestra salud mental.

Lento lento empezamos a sentir emociones negativas, con mas frecuencia, adoptamos actitudes más repelentes a lo bueno y hasta podemos llegar a pensar que estamos destinados a que nunca nos suceda nada bueno mientras nos pasan excelentes oportunidades en nuestras narices, nos cegamos por estas emociones y dejamos de disfrutar y agradecer lo que hoy tenemos, nos quedamos en una zona de “comfort” donde ni siquiera estamos conformes.

Hace ya un tiempo escuché una pequeña frase que me dejó y aun me deja mucho que pensar… “cada persona esta donde merece estar, este bien o este mal” y bueno habrá quienes dirán que así no es, que la vida es injusta, que Dios le da pan a quien no tiene dientes e infinitas respuestas más para justificar el no tener lo que desean.

A mi manera de verlo tiene todo el sentido ya que son muchos más los casos que he escuchado y los usaré como ejemplo: “Quiero trabajar en X profesión pero no me da”, ¿Por qué?, siendo una respuesta muy sincera sería algo como: “porque llego tarde a las clases”, “no estudio”, “no cumplo con mis compromisos”, “no aplico a ofertas”, “diciembre siempre me coge sin plata”, pero no ahorre nada durante todo el año, no intente conseguir un empleo, no emprendí y mucho menos invertí.

Todas estas acciones y pensamientos negativos te van a mantener en el lugar que estas, en lo que mereces así no te guste. NO es culpa de nadie más, lo mejor es dejar de buscar culpables y hacernos responsables de lo que deseamos y hacemos. “Soy malo para las matemáticas, pero fue que en el colegio no me enseñaron bien”, ¿No, quiere mejorar en matemáticas?, ¿Cuántas horas está estudiando y practicando a la semana?, “Quiero mejorar en programación para acceder a un puesto con mas beneficios”, ¿Cuántas horas a la semana está dedicando a mejorar sus habilidades en esto?, preguntémonos: ¿Estoy pagando el precio para ser bueno en _ o desarrollar mis habilidades en ?, ¿Qué estoy haciendo para lograrlo?, ¿Puedo hacer más?. siendo lo más sinceros que se pueda analicemos la rutina diaria, las acciones diarias, el tiempo en redes sociales, mi aporte a la empresa, todas estas acciones, ¿Si me están llevando al tipo de persona o el profesional que quiero ser? o simplemente estoy haciendo las cosas a un 50% de mis capacidades y solo fantaseo con lograr o tener algo por lo que no estoy trabajando.

Las cosas buenas no le pasan solo a los demás, a los más inteligentes, con más oportunidades o los que más contactos tienen. En todo el contenido que suelo consumir de Podcast, libros y demás he escuchado y adoptado algo de un reconocido orador llamado Yokoi Kenji y esto me ha ayudado a enfrentar el pensamiento de que sólo los más afortunados o con más capacidades tienen lo que desean,

Yokoi dice: “LA DISCIPLINA TARDE O TEMPRANO VENCERÁ LA INTELIGENCIA”. No es cuestión de capacidades, es cuestión de mérito, de tomar acción, de pagar el precio (tiempo, dedicación, constancia, energía…) de lo que quiero hacer y lo que debo hacer para lograrlo, aceptar que solo depende de mi lo que quiero ser o tener, hacerme responsable de esto y no buscar culpables de porque no lo tengo.

La invitación es que hoy empieces a pagar el precio de tus metas, deseos, logros por pequeños o grandes que sean, si tuvieras la certeza de que no vas a fallar ¿Hasta donde llegarías? ¿Qué lograrías? ¿Qué intentarías hoy?.

Empieza suave, dedica unos minutos a tu meta, después 1 hora, 2 horas, 3 horas… y ve subiendo la frecuencia, pero no dejes de hacerlo hasta que sea un habito, hasta que se logre, por lo menos hay que intentarlo, PAGAR EL PRECIO, no dejarlo para después,

¿Siente que está en el 50% de sus capacidades? Mire como explota el 100%

Exíjase mucho más y con el tiempo estará donde merece estar. “QUIEN HACE LO QUE DEBE HACER CUANDO LO DEBE HACER, HARÁ LO QUE QUIERA HACER CUANDO LO QUIERA HACER”

“Lo que la mente del hombre puede concebir y creer, es lo que la mente del hombre puede lograr” – Napoleon Hill

JORSE HERNÁNDEZ BAÑOS

Desarrollador Junior- Grado 4

Ingeniería Salud Electrónica S.A.S

David Vélez

Soy David, Gerente General de Salud Electrónica, mi pasión es ofrecer productos innovadores e integrales que aporten a los procesos en salud para mejorar la eficiencia de las instituciones.

Formación académica:

Cuento con la siguiente experiencia laboral:

  • Director médico en instituciones de alta complejidad.
  • Coordinador de servicios hospitalarios y ambulatorios.
  • Docente universitario.

En mi tiempo libre me gusta cocinar, leer sobre tecnología y actualidad.

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